El Lobo Estepario

El Ser humano, diversifica magistralmente las pretensiones de vida, pero también en muchos casos puntuales arroja por la borda aquella luz de esperanza necesaria para seguir embelleciéndose como persona.
Por esto mismo lo contrario es sentirse inútil, torpe, desgraciado, de que le sirvió haber estudiado si no lo practica, para que sirve el amor, la amistad, el respeto, si es sólo pérdida de tiempo.
Hermann Hesse, se detiene a observarse y presenta esta pretensión de vida resignada apoyándose en su personaje Harry Haller, dejándonos un tratado, el del Lobo estepario (Recomendable el libro).
Y como buen pollo, quise expresar mi semejanza con el personaje, cuando se sentaba y observaba humanamente aquella bella araucaria y hermoso pulido pavimento, olvidando su parte lobo que no lo dejaba vivir.



Este trabajo fue realizado doblando un trozo de alambre galvanizado.